My Name is LUCA

My Name is LUCA

El título de este post alude a una canción homónima de Suzanne Vega. En una entrevista, la cantautora reveló que había elegido ese nombre (Luka, en su versión), porque podía ser tanto de chico como de chica y parecía atemporal. Sin duda no sospechaba hasta qué punto dicho nombre es un denominador común. Si todas las especiales que habitan nuestro planeta, ya sean animales o vegetales, pluricelulares o unicelulares, recorriesen su árbol genealógico hasta hallar su ancestro común más antiguo, todas llegarían hasta LUCA.

 

LUCA es el acrónimo de Last Universal Common Ancestor, o sea, nuestro ancestro común más antiguo, y fue una célula que habitó la tierra hace unos 3800 millones de años. No fue la primera célula que se formó en nuestro planeta – durante los 300 millones de años que la precedieron se generaron en la Tierra Primitiva varios linajes de protocelulas que fueron fracasando y pereciendo hasta que solo quedó uno que lograse adquirir todas las características necesarias para su supervivencia a largo plazo –  sino que fue la primera célula que aunó todas las características comunes a todos los seres vivos actuales. Es decir, fue la primera célula que tenía su información genética codificada en ADN y utilizaba una maquinaria celular basada en proteínas constituidas por secuencias hechas a partir de 21 aminoácidos esenciales.

 

No tenemos registros fósiles de LUCA ni sabemos con precisión cual era su morfología celular, pero comparando los genomas de los distintos seres vivos actuales se ha hallado un conjunto de 355 genes comunes a todos y que hemos heredado de LUCA. Todos se corresponden a funciones tan críticas para nuestra supervivencia que apenas han cambiado a lo largo de todos esos millones de años a través de todas las especies. Funciones tan importantes como la capacidad de copiar o reparar el ADN, ensamblar proteínas o procesar diferentes metabolitos básicos para obtener energía.

 

Sabemos que LUCA no utilizaba el oxígeno ya que apenas estaba presente en la atmósfera de la Tierra Primitiva, pero si era dependiente del CO2. De hecho algunas teorías postulan que fue la primera célula en realizar la fotosíntesis (en una versión más rudimentaria y anaeróbica). Es probable que no lo fuese, y que dicho honor recayese en una de sus descendientes cercanas, pero en cualquier caso estaba próxima a conseguirlo, ya que no solo disponía de las rutas metabólicas para llevarla a cabo, sino que entre esos 355 genes fundamentales algunos codificaban para receptores sensibles a la luz. Receptores tan críticos para la vida que, 3800 millones de años más tarde, todos los seres vivos actuales los mantenemos. Ya en tiempos de LUCA la Selección Natural había establecido que la luz era una fuente de energía imprescindible y que su aprovechamiento selectivo era una de las claves de la vida en nuestro planeta.