SOLUCIONES PARA LAS MANCHAS

 

 

 

Manchas en la piel, por qué se producen

Con este término se identifican popularmente los cambios de pequeño tamaño y de carácter oscuro que se producen en el color de la piel. Sin embargo, también pueden aparecer manchas blancas, causadas por ausencia del pigmento, o manchas rojas relacionadas con pigmentos de naturaleza vascular. El color de nuestra piel depende de la combinación de varios pigmentos que se resumen en el siguiente cuadro:

tabla de manchas

De ellos, el más importante es la melanina cuya actividad está regulada por factores raciales y genéticos programados de forma distinta en cada individuo. Esta condición le da a la melanina carácter de color constitutivo que puede modificarse por la luz ultravioleta y otros estímulos, lo que se denomina color inducido o facultativo.

La melanina se produce en unas células llamadas melanocitos que se encuentran implantadas sobre una estructura (membrana basal) que actúa como frontera entre la epidermis (capa más exterior de la piel) y la dermis (capa intermedia). Los melanocitos semejan pulpos cuyos tentáculos se intercalan entre los queratinocitos, a los que “inyecta” la melanina para teñirlos. Cada melanocito se encarga de teñir entre 20 y 40 queratinocitos.

Los queratinocitos son las célula que constituyen mayoritariamente la epidermis, y deben su nombre a las fibras de queratina que ellos mismos producen, y que sirven para endurecerlos hasta convertirlos prácticamente en escamas. Gracias a este mecanismo, la epidermis resulta la capa más resistente de la piel.

Se distinguen dos tipos de melanina, la eumelanina y la feomelanina. La primera, de color negro-castaño, tiene una intensa acción fotoprotectora frente a la radiación ultravioleta. La segunda, de color amarillo-rojo, carece de acción protectora, pues, cuando es irradiada por el sol, genera sustancias fototóxicas denominadas radicales libres, susceptibles de causar un importante daño celular.

Las personas en las que predomina la feomelanina, al estar expuestas al sol tienden a quemarse y no a broncearse. Aquellas donde predomina la eumelanina, se broncean y no se queman. La respuesta ante la exposición solar es el criterio aplicado para clasificar al ser humano en grupos, denominados fototipos, que para su identificación son numerados del I al VI, como se resume en el siguiente cuadro:

fototipos 1-6

Cuando una persona se expone a la luz solar, se pone en marcha un doble mecanismo para protegerla de esta radiación:

En primer lugar, el sol oxida la melanina lo que produce el bronceado inmediato. Al mismo tiempo, la epidermis incrementa la producción de queratina con el propósito de engrosar el estrato más superficial de la epidermis y ofrecer mayor resistencia a la penetración de los rayos solares (hiperqueratosis).          

En segundo lugar, los melanocitos aumentan la producción del pigmento y transcurridas 24-72 horas la epidermis aparecerá teñida de un color oscuro más intenso, bronceado mediato o “tostado”.

El aumento de melanina y de queratina provocaran que la epidermis sea más gruesa, más oscura, y ofrezca mayor fotoprotección.

Al cesar el estímulo (la radiación solar) se inicia un proceso de regeneración o “vuelta atrás”: Los melanocitos suspenden la producción de melanina y unas células llamadas macrófagos se encargan de la “limpieza” del pigmento excedente; la piel vuelve a su color habitual. Por otra parte, la capa córnea, mediante un proceso de descamación se desprende de las capas de piel más superficiales, que son remplazadas por otras con pigmentación normal. El color y la textura se recuperan.

Esta recuperación se ve alterada por la exposición continuada y abusiva al sol, la edad, el tabaco, e influencias hormonales. La epidermis pierde capacidad regenerativa, lo que se traduce en una piel más gruesa y apergaminada. La melanina tiende a condensarse y empiezan a formarse pequeños acumulaciones de pigmento que se convierten en manchas. Como resultado se produce un envejecimiento cutáneo que no siempre se corresponde con la edad cronológica y que suele ser más en las zonas de nuestro cuerpo que han sido más expuestas. Eso da lugar a “asintonías inestéticas” en nuestra imagen: Caras envejecidas por las manchas con cuerpos jóvenes y cuidados. Caras jóvenes y cuidadas con escotes o manos manchadas y de aspecto senil.

Para corregir los daños causados a la piel y recuperar su capacidad de regeneración la Plataforma Láser combina el borrado de manchas mediante láser con programas médicos que estimulan la renovación cutánea y frenan la producción de melanina.

¿Cómo actúa el láser anti-manchas? La luz láser es un haz luminoso de alta energía que en función de su longitud de onda es capturado de forma selectiva por un tejido o un pigmento del cuerpo, que absorbe esa energía. En el láser Q-Switched, la energía se produce por activación de un cristal de alejandrita, cuya longitud de onda (755nm) corresponde al pigmento llamado melanina. Este láser concentra gran cantidad de energía en un brevísimo impacto de carácter fotoacústico que fragmenta el pigmento de las manchas, sin dañar la piel.

Inmediatamente después del tratamiento láser, el área tratada aparecerá de un color blanquecino/gris y luego se apreciará un oscurecimiento transitorio. Esta ligera inflamación remite en poco tiempo (aproximadamente una semana). El procedimiento es muy sencillo, no se requiere anestesia y los pacientes regresan a su trabajo al terminar la sesión que dura de 15 a 30 minutos. Cualquier tipo de cambio de color en la piel desaparecerá normalmente en 15 días quedando una piel de color rosado. A las tres semanas la coloración volverá a ser normal.

ENTREVISTA A DRA. Maribel Martí                                                                       Maribel Martí

El láser es la forma más segura y eficaz para eliminar las manchas oscuras y rojas de la piel

La apariencia de la piel se deteriora con la aparición de manchas que le hacen perder su aspecto uniforme.

Estas manchas pueden ser de 2 tipos:

Manchas oscuras: léntigos solares o lunares, que aparecen frecuentemente en manos, cara y escote, como signo del daño solar acumulado. 

Manchas rojas: cuperosis, angiomas… de origen vascular que afectan al escote y la cara. Debidas a la fragilidad de los capilares superficiales de la piel.

“La exposición solar acumulada provoca la aparición prematura de manchas marrones en zonas como: escote, manos y cara.”

Ambas manchas provocan una pérdida en la homogeneidad del tono y estropean nuestra imagen.

¿Cómo podemos combatir estas antiestéticas manchas?

El láser es una herramienta altamente selectiva que nos permite actuar sobre un pigmento específico, así cuando queremos eliminar manchas marrones, utilizamos una luz con gran afinidad por la melanina que nos permitirá su fácil aclaramiento.

“La cuperosis es un problema muy común que afecta la 15% de las mujeres y al 5% de los varones con mayor

Si lo que buscamos es eliminar lesiones rojas, el láser indicado es el colorante pulsado con alta afinidad por la hemoglobina y que provoca la coagulación de estos capilares superficiales y su rápida desaparición.

¿Qué ventajas aporta el láser a este tratamiento?

La luz láser nos permite trabajar con gran precisión, ofreciendo un tratamiento de alta eficacia y seguridad, incluso podemos eliminar los angiomas de los recién nacidos.

¿Cuántas sesiones son necesarias?

En el 80% de los casos, es decir , los léntigos y los capilares rojos, es suficiente con una única sesión y un repaso de alguna pequeña zona residual, pasadas 6 semanas. Esto lo convierte en un tratamiento muy asequible.

¿De qué precios estamos hablando?

Lo más habitual es realizar tratamientos de 125 a 220€, en el caso de angiomas u otras patologías dermatológicas hay que valorarlas previamente.

 




SOLICITE INFORMACION

Nos pondremos en contacto con usted

Teléfono: 93 434 37 37
WhatsApp: 637 85 28 18
  • Formato correcto: "nombre@algomas.com"